Para qué argumentar

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public-speaking-660x330En nuestro día a día, tanto en el ámbito profesional como el personal, se dan situaciones en las que necesitamos argumentar nuestras ideas para poder convencer, y así producir el cambio que queremos en los demás. Esto sucede tanto a nivel de comunicación con otras personas, o bien a nivel interno nuestro (cada vez que tomamos una decisión estamos pasando por un proceso de razonamiento para dar cierta lógica a la decisión tomada).

Se da la situación de que ya tenemos unos hábitos de razonamiento y argumentación establecidos, que son los que fuimos aprendiendo fruto de nuestra experiencia, y ahora utilizamos en las situaciones diarias, y son hábitos que seguirán reforzándose en función de los resultados de las nuevas experiencias.

Por un lado, sólo siendo conscientes de qué estrategias estamos utilizando a la hora de argumentar, o de dar nuestras razones para apoyar cierta conclusión,  seremos capaces de detectar lo que utilizamos que no funciona, y así poder mejorar dichas estrategias. Por otro lado, para poder mejorarlas o desarrollarlas, hemos de conocer qué estrategias o técnicas son las más eficaces.

Por eso, para argumentar de manera eficaz, primero hemos de descubrir cómo afecta nuestra interpretación que hacemos de la realidad a nuestra comunicación. A medida que vayamos desarrollando las habilidades de ampliar los puntos de vista diferentes de interpretar una situación, y de nuestra flexibilidad para adaptarnos a un contexto determinado, seremos más hábiles y tendremos más recursos para adaptar nuestro mensaje a ese contexto.

Además de la capacidad de flexibilidad mental y una buena preparación previa, se requiere de una capacidad de improvisación importante para poder adaptar la argumentación preparada al contexto determinado. Además, en esas situaciones es clave prestar atención al resultado que se está obteniendo en el público para poder readaptar el mensaje si fuera necesario para no alejarnos de nuestro objetivo, y estar atentos a su argumentación para saber por donde hemos de desmontarla.

En estas situaciones también será clave mantener una comunicación no verbal y paraverbal adecuada para que toda nuestra comunicación mantenga una coherencia adecuada, ya que si el interlocutor detecta alguna incongruencia en la comunicación eso resta credibilidad y debilita el mensaje.

Todas estas habilidades de improvisación y adaptación del mensaje han de darse en un breve espacio de tiempo, que es el que decidirá el resultado obtenido en la situación determinada. Para poder ejecutar las habilidades con precisión y aumentar así las probabilidades de éxito en nuestra comunicación, además de conocer estas habilidades, también será necesario ir adquiriéndolas de manera progresiva y con cierto sentido, y tutorizadas por gente experta en la materia, de forma que se vaya sustituyendo los hábitos actuales de comunicación, que funcionan a nivel inconsciente, y cambiarlos por los nuevos procesos de razonamiento, argumentación y contra argumentación.

Artículo extraido de www.humanabilities.com

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